Enseñanzas de nuestro Padre Fundador
  • "Vamos a empezar esta vida de combate pidiendo ante todo, a nuestra Madre Santísima..."
  • "Trabaje confiando en nuestra Santísima Madre..."
  • "Con todos los sentimientos de mi alma te lleno de bendiciones, y pido a nuestra Santísima Madre que te acompañe en todo momento..."
  • Para llegar al fin, AMAR...
  • El principal deber consiste en el cuidado de la vida espiritual y moral...
  • Deben ser luz, sal, ejemplar, espejo, modelo de santidad, tipo de perfección...
  • Mientras tengamos tiempo obremos el bien...
  • Hemos venido a aprender y no se aprende sin dejarse enseñar...

Ex Alumnos

A manera de introducción surge una reflexión seria:

Como educadoras Mercedarias nos esforzamos en nuestras Instituciones y Obras apostólicas por ayudar a nuestros alumnos/as a descubrir la presencia de Dios y la alegría del encuentro con el Señor Jesús.

Procuramos con todo empeño que ellos crezcan en la fe y en el amor, a Dios nuestro Padre, a Jesús Redentor y a nuestra Ssma. Madre María de la Merced y que lo testimonien en su vida siendo fieles a la inspiración del Espíritu Santo.

Las/os acompañamos en este proceso de fe mientras están con nosotras. Reciben su certificado de estudio con el compromiso de vivir cristianamente y… ¿después?.

De aquí surge la imperiosa responsabilidad de seguir manteniendo una relación fraterna y cercana con nuestros egresados/as para que mantengan su identidad de ex alumna/o católico –mercedario, liberador de sí mismo y de su familia.

Este debe ser el objetivo principal de los Centros de Exalumnas/os y ninguna de nosotras está exenta de la responsabilidad de que esos “Centros”, existan y estén siempre organizados y en actividad.

Nuestro Estatuto nos dice en el artículo segundo:

“Son objetivos de los Centros que estuvieren constituidos por ex alumnos/as el logro de los propósitos que se fijan como metas, a saber:

  1. Colaborar con las Hermanas Mercedarias, cada una en su propio ambiente, en la formación cristiana y mercedaria de niños, jóvenes y adultos.
  2. Ayudar a los ex alumnos/ as a desarrollar, profundizar y vivir la formación recibida de las Hermanas Mercedarias de Niño Jesús, para que den testimonio cristiano según el Evangelio, el Magisterio de la Iglesia y las directivas del papa.
  3. Mantener entre ellos el espíritu de familia propio del Instituto, favoreciendo la reciproca ayuda, moral y material
  4. Tratar que todos los ex alumnos/as aun los menos asiduos participen activamente en la vida de la Asociaron”